¿Qué es la ingeniería social y por qué importa?
La tecnología ha estado transformando nuestras vidas durante siglos, incluso milenios. En una era digital, la interacción humana con la tecnología es prácticamente omnipresente, ya sea de manera activa o en segundo plano. Esta interacción tiene un efecto no solo en la forma en que vivimos, sino también en lo que representa la seguridad; la seguridad ya no es algo específico del mundo físico o del mundo virtual.
Los especialistas en TI y ciberseguridad han sido conscientes de esto y han creado múltiples soluciones, ellos siguen trabajando para mejorarlas, pero todavía vemos víctimas de ataques digitales en todas partes, tal vez nosotros mismos hayamos sido la víctima. Sin embargo, estos cambios también han creado nuevas oportunidades para los ciberdelincuentes, ellos no solo aprovechan la tecnología sino que también los comportamientos humanos para atacar.
Metodologías y tecnologías
Hay múltiples formas en que los especialistas en ciberseguridad clasifican la ciberseguridad, una de ellas es mediante 6 capas principales. Aun cuando es un gráfico especializado, hay algunos conocimientos clave que podemos extraer de este gráfico:
- Las capas interactúan entre sí
- Algunas son preventivas y otras reactivas
- Existen algunas herramientas que afectan a varias capas
- Las capas cambian y se integran de una manera distinta de acuerdo al ecosistema de cada empresa
- Es una cadena no lineal
- Incluso con automatizaciones las personas somos parte de la ciberseguridad
- Es una mezcla de tecnologías, procesos y cultura
Incluso en un proceso de IA totalmente autónomo, siempre hay un humano que utilizará los resultados y otro que puedrá cortar la fuente de energía.
Otra forma de ver los efectos de los humanos en ciberseguridad según el reporte de Cost of Data Breach 2023 de IBM es revisando los vectores de ataque principales:

Esto no es una advertencia contra las personas y a favor de los robots, sino más bien, una visión de cómo la séptima capa de ciberseguridad es relevante para todo el ecosistema.
Entonces, ¿es la ciberseguridad lo mismo que la seguridad digital?, se podría decir que sí, pero es solo una parte. Vivimos un mundo digital que no es virtual, sino más bien, es un mundo donde las tecnologías digitales interactúan con las tecnologías analógicas y la naturaleza.
En nuestro mundo digital, que alguien te robe un teléfono mientras caminas por el parque significa no solo perder el acceso a tu herramienta de comunicación, probablemente, también signifique entregar los accesos a una persona no deseada a tus datos personales, cuentas bancarias, contactos, etc. Otra forma de tener los mismos efectos sin perder tu teléfono es que este sea hackeado mientras estabas conectado a un wifi libre. Nuestra seguridad en un mundo digital no es solo virtual.
Un cambio en SHE (SSOMA) y cultura hacia la seguridad en las empresas
Es probable que, si trabajas en una empresa o estás relacionado con una, hayas escuchado el término SHE (Seguridad, Salud y Medioambiente). En una fábrica tradicional, SHE se centró en mantener seguras y saludables a las personas que trabajan en la fábrica, así como en mantener sano y salvo el entorno que las rodea.
Cualquiera que tenga experiencia en SHE también puede confirmar que el equipo de SHE trabaja con el de Recursos Humanos para construir una cultura en torno a la seguridad; las acciones humanas son las que previenen o dan como resultado un accidente. Esta interacción no solo se da con Recursos Humanos, SHE interactúa con casi todas las partes de la organización.
En una fábrica, la señalización, líneas de ayuda y guardas de seguridad eran parte común del ecosistema donde SHE interactuaba con operaciones para un objetivo común. Hoy el entorno ha cambiado, se han implementado tecnologías digitales en las fábricas como sistemas informáticos, productos de software, robótica e incluso inteligencia artificial. ¿Se ha adaptado nuestra cultura a estos cambios?
Psicología y herramientas
Las herramientas de ataque han cambiado a la misma velocidad que han evolucionado las tecnologías; pero hay algo que se mueve a un ritmo diferente y es único en cada individuo: la mente humana. Los ciberdelincuentes utilizan medios tecnológicos con principios y estrategias psicológicas, entendiendo a la víctima potencial para ganarse su confianza, encontrar una vulnerabilidad y luego atacarla. A veces es masivo, otras veces está dirigido a una persona; a veces es solo un correo electrónico falso, a veces es una combinación de estrategias.
¿Qué podemos hacer entonces como individuos? Debemos empezar por comprender cómo estamos expuestos, cómo nos exponemos nosotros mismos y cómo la tecnología puede usarse como herramienta para los delitos cibernéticos.
Aún cuando tenemos un seguro vehicular, igual tendemos a cuidar nuestra conducción y las zonas que transitamos; si no conducimos con cuidado, es porque se es consciente de la posibilidad de pagar el costo de esas acciones. La mayoría de las personas no lo están dispuestas, o simplemente pueden, afrontar ese riesgo, por ello ejercemos precaución.
Un ciberatacante aprenderá, en este ejemplo, tu estilo de conducción, la ruta, dónde aparcas, tu matrícula y muchos más datos para saber cómo acercarse a ti; para lograrlo utilizarán tu GPS, tus publicaciones en redes sociales, el POS de la gasolinera, etc. Esto no significa que tengas que dejar de conducir, sino más bien ser más consciente de dónde, cómo conducir y cómo actuar.
No se trata de una herramienta concreta ni de una acción concreta sino de la combinación de ellas: eso es cultura.

